Mié, Sep 20, 2017

Plan Lector y Biblioteca

     El Plan Lector y Biblioteca es uno de los elementos esenciales para conseguir una buena competencia lingüística.biblioteca-peque

Plan lector:

     Objetivos

  1. Crear en nuestros alumnos un hábito lector que les permita disfrutar de la lectura como una vía para desarrollar la imaginación y la capacidad de reflexión crítica.
  2. Captar las ideas esenciales e intenciones de textos escritos de diferentes géneros literarios.
  3. Sintetizar oralmente y por escrito el sentido global de textos amplios y completos de diferentes tipos (narrativos, descriptivos, expositivos y argumentativos), adecuándolos a la situación de comunicación, utilizando la estructura organizativa de cada uno y respetando los criterios de corrección.
  4. Identificar el género discursivo al que pertenece un texto literario leído en su totalidad, reconociendo los elementos estructurales básicos: narrador, personajes, espacio, tiempo...
  5. Ampliar el vocabulario usual y común.
  6. Mejorar la ortografía a través del desarrollo de la memoria visual.
  7. Trabajar los temas transversales.

Criterios y procedimientos de evaluación

           libro-5 Para la evaluación del proyecto se elaborará una serie de herramientas de autoevaluación destinadas a detectar las incidencias de las 'intervenciones' realizadas, pero habrá que considerar una prueba de 'diagnóstico' como elemento de partida.

            Sé tendrá muy en cuenta los resultados en la comprensión y formación lectora del alumnado, así como el avance en las prácticas lectoras. Se recogerá la opinión y las valoraciones de todos los sectores implicados, a través de reseñas, entrevistas, encuestas, encuentros, reuniones, etc.

            Se utilizarán varios instrumentos y métodos de evaluación del proyecto: informes de resultados, cuestionarios a los distintos sectores, valoraciones, entrevistas, encuentros, reuniones, etc.

            La evaluación será un proceso continuo y actualizado, donde se refleje el desarrollo del proyecto en sus diversas fases y momentos, teniendo en cuenta indicadores que permitan observar aspectos relacionados con todos los agentes y elementos del proyecto:

Proyecto:

  • Grado de cumplimiento de lo previsto.
  • Grado de utilización de la biblioteca.
  • Difusión del proyecto.
  • Informaciones ofrecidas con respecto a las actividades desarrolladas.
  • Compromiso de los diferentes equipos implicados.

Alumnado:

  • Índice de lectura y hábitos creados.
  • Grado de participación.
  • Grado de utilización de los recursos de aula y de la biblioteca.
  • Valoración de las creaciones y del dominio de las lecturas.
  • Valoración de la comprensión lectora del alumnado.

Profesorado:

  • Inclusión y uso de la biblioteca en sus programaciones.
  • Cambios metodológicos en cuanto a la enseñanza de la lectura.
  • Consultas realizadas y formación en estos temas.
  • Integración de un tiempo para la lectura en su trabajo diario.
  • Grado de colaboración y participación en las actividades programadas.

Padres y madres:

  • Conocimiento e implicación en el proyecto.
  • Aportación de recursos humanos y materiales.
  • Participación y dinamización.

Comunidad:

  • Apoyos a la biblioteca y al centro.
  • Disponibilidad de medios e infraestructuras.
  • Aportaciones de recursos humanos y económicos.

Criterios de selección de las lecturas

Un aspecto esencial del proyecto de promoción a la lectura es la selección de los libros que los alumnos van a leer. En gran medida, el éxito o fracaso de esta iniciativa está relacionado con el acierto en la selección de las lecturas propuestas. La experiencia indica cómo los libros de la llamada literatura infantil y juvenil pierden ‘actualidad’ muy rápidamente o cómo los alumnos se dejan influir por modas impuestas por el mercado (libros o sagas de fantasía que ni entienden ni llegan a funcionar realmente). En cualquier caso, para cada curso se tendrán en cuenta escritores tanto clásicos como contemporáneos y la selección estará organizada por centros de interés:

  1. Aventuras
  2. Adolescencia
  3. Detectives
  4. Humor
  5. Misterio-Ciencia Ficción
  6. La voz de la tradición
  7. Pobres gentes (antihéroes)
  8. Teatro
  9. Pasiones naturales
  10. Amor y melancolía
  11. Temas de actualidad social

 

Nuestra propuesta parte de la debilidad de un modelo social de lector más o menos fugaz, fragmentario, lento e inconsistente que deviene en un lector ‘irregular’ y ‘discontinuo’. Sin embargo, lo episódico o segmentado es característico de la fragilidad de la actualidad y quizá se corresponda con una lectura segmentada y dilatada en el tiempo, no con lectores ‘iletrados’, pero sí inseguros o estereotipados, condicionados por el orden del mercado-espectáculo y la imposición de un canon genérico y efímero por las propias necesidades de ese mercado, por una especie de ciencia de la ‘aceptación’ y una ‘nostalgia’ del malestar en el mundo del bienestar. En cualquier caso, el lector imperfecto, el que lee privadamente o colectivamente en clase, desde la dificultad del solipsismo, del sí al mundo que lo rodea y el modelo de un mundo (des)equilibrado, sin significado social o cultural, con capacidad de abstracción y, sobre todo, de imaginación, que diferencia entre lectura instrumental o pragmática (la que sirve para estudiar, para saber el manejo de algo...) y la lectura ociosa y voluntaria, optará por esta última no como acto de aislamiento inviolable y privado-íntimo, sino como gesto de condescendencia consigo mismo, de involucrarse en la perspectiva esperanzada de la desesperanza.

En nuestro planteamiento, este lector imperfecto estará en condiciones de cuestionar lo público y lo privado, la industrialización y el mercado o la burocratización y el Estado, de explicar y explicarse, de tener conciencia de la ‘fragilidad’ de lo ‘canónico’, de lo efímero del espectáculo mediático en el ámbito cultural, de su pertenencia a un mundo donde las distracciones de la alteridad puede acabar aplastándolo, donde se choca con la imposibilidad del límite y el ‘temblor’ al ‘descubrir’ que el sujeto no forma parte del mundo y quizá no hay sujeto o sólo queda el silencio como ‘voluntad’ de silencio significativo, la suspensión y la zozobra-deseo de una lengua que cristaliza en un libro.