Mar, Aug 14, 2018

Sobre Ángel Ganivet

 Conoce al personaje que da nombre a nuestro centro.

 Algunos apuntes sobre   ÁNGEL GANIVET (1865-1898)

instituto ag   Ángel Ganivet, literato y diplomático, nació mediado el siglo XIX en Granada, un 13 de diciembre de 1865, en el seno de una familia de clase media. Pronto quedó huérfano pues su padre murió cuando él tan solo tenía 9 años de edad, pasando desde entonces al cuidado de su abuelo materno.

Debido a un accidente, que a punto estuvo de costarle la pérdida de una pierna, comenzó tarde su estudios, pero pudo reponerse a la adversidad y logró realizar las carreras de Derecho y Filosofía y Letras en la universidad de Granada, doctorándose finalmente en la de Madrid.

Conoció a Miguel de Unamuno en 1891 y mantuvo con él una amplia relación epistolar parte de la cual se publicó en el Defensor de Granada.

Es considerado un precursor de la Generación del 98 y entre sus obras destaca sobre todo su Idearium español, obra que pese a su brevedad es de gran importancia para el pensamiento español del siglo XX.

Su carrera como diplomático dió comienzo en 1892 al ser nombrado viceconsul en Amberes. Posteriormente ascendió y fue trasladado a Riga, en donde se suicidó el martes 29 de noviembre de 1898, faltando tan solo dos semanas para su 33 cumpleaños.

A continuación reproducimos un fragmento del artículo de Luis Arias Argüelles-Meres, profesor de Lengua y Literatura Ángel Ganivet: "Aquel gran sentidor".

"De lo que me felicito es de poder contribuir a que sea mejor conocido aquel hombre de pasión, de pasión más que de idea, aquel gran sentidor, sentidor más que pensador" (Palabras Unamuno acerca de Ángel Ganivet)

Regeneracionista como Costa, forma parte de los precursores de la Generación del 98. Atormentado por padecer la misma enfermedad que llevó a la muerte a Daudet y que sufrieron Flaubert y tantos y tantos escritores y artistas del XIX y de principios del XX, puso fin a sus días tan lejos de aquella España a la que sentía con más pasión que rigor.  Un granadino que pasa la última parte de su vida en el norte de Europa, emplazamiento geográfico por el que tanta atracción sintió Unamuno hacia el noruego Ibsen y hacia el danés Kierkegaard.
Ganivet le remite esto que sigue a Unamuno: "En España sólo hay dos soluciones racionales para el porvenir: someternos en absoluto a las exigencias de la vida europea, o retirarnos en absoluto también y trabajar para que se forme en nuestro suelo una concepción original, capaz de sostener la lucha contra las ideas corrientes, ya que nuestras actuales ideas sirven sólo para hundirnos".
Por último, es obligado referirse también al paralelismo que existe entre Larra y Ganivet. Males de España y males de amores. Vidas acortadas. Con más talento la obra de Larra, con más tormento la vida de Ganivet.